
Cómo lidiar con el ruido eléctrico en su sistema de curado por UV
Si tiene varias prensas de impresión grandes en su taller, sabe cuán caótico puede ser el entorno eléctrico. Hay mucho ruido.
Las lámparas UV necesitan balastos de alta frecuencia para mantener estable el arco eléctrico. Pero cuando uno está rodeado de motores y dispositivos eléctricos potentes, esa interferencia electromagnética comienza a afectar las fuentes de alimentación. Probablemente ya haya visto esto ocurrir: las lámparas parpadean, se desgastan mucho antes de tiempo, o todo el sistema deja de funcionar sin motivo aparente. Es un verdadero problema.
Cómo evitamos el ruido
Construimos nuestros sistemas específicamente para estos entornos eléctricos “sucios”. El secreto está en el filtrado. Utilizamos filtros EMI de alta calidad e inductores blindados que actúan como una barrera, impidiendo que el ruido de alta frecuencia llegue al circuito de la lámpara.
Esto significa que, incluso cuando un motor de 50 HP se enciende a tres pies de distancia, el arco eléctrico de la lámpara no se ve afectado en absoluto.
Muchas lámparas convencionales no pueden soportar eso. No tienen suficiente capacidad de almacenamiento de energía para compensar esos picos de voltaje. Nos enfocamos en mantener una tolerancia muy precisa entre la salida del balasto y el voltaje de operación de la lámpara. Esto evita que la lámpara intente estabilizarse constantemente. Eso es lo que, con el tiempo, daña los electrodos de la lámpara.
La realidad en el taller
En un entorno de impresión real, no se trata solo de una lámpara. Se trata de grupos de lámparas que funcionan al mismo tiempo. Cuando diez o veinte lámparas funcionan simultáneamente, crean su propia interferencia.
Para solucionarlo, utilizamos conexión a tierra aislada y blindaje reforzado. Esto evita la interferencia entre las diferentes unidades.
Se notará en la salida de energía: mientras que las lámparas más económicas pierden intensidad cuando el resto de las máquinas alcanzan su carga máxima, nuestras lámparas mantienen una intensidad constante.
Sin embargo, hay algo importante: ningún filtro es una solución mágica. Si la conexión a tierra de su fábrica está deteriorada o simplemente no existe, seguirá teniendo problemas. La corriente eléctrica debe estar correctamente conectada a la tierra. De lo contrario, los filtros no tendrán dónde descargar todo ese ruido.